Hace unos días se hicieron públicas declaraciones muy interesantes del Presidente de Mercado Libre Argentina, Juan Martín de la Serna, quien expresó: “cuando abrís el mercado indiscriminadamente y una empresa asiática te envía productos por barco, en realidad estás dando trabajo a empresas chinas, no argentinas”, exigiendo un marco regulatorio al Estado ya que este hecho “corre el riesgo de socavar el tejido productivo local y de poner en peligro los empleos de la región”.
Esta postura sin embargo contrasta con la mirada que tiene al respecto Marcos Galperín, fundador de la empresa, quien aseguró que van a competir con las plataformas chinas (Shein y Temu) como en otros países del continente “hasta ahora de manera exitosa”.
El mundo de la globalización, posterior a la caída del Muro de Berlín, giró hacia el proteccionismo como lo lleva adelante el propio EEUU con su política de aranceles, y como lo supo hacer también Argentina a partir del año 2012. La administración del comercio exterior es necesaria para proteger la manufactura local y las fuentes de trabajo. No hay “complementariedad” con las economías que destruyen nuestra industria, sea por costos de producción o subsidios.
Como fin esencial bregamos por la armonía entre el capital y el trabajo, no queremos que a ninguna de las partes le vaya mal. En este escenario el capital comienza a comprender o a necesitar de esa armonía y es un hallazgo que una de las grandes empresas haya solicitado reglas de juego que cuiden lo local. Anhelamos que estos temas comiencen a discutirse públicamente ya que son elementales para constituir un modelo de Nación soberana.
Gobernar es crear trabajo, protegerlo y defenderlo.

Juventud Sindical de la CGT
Secretaria de la Juventud CGT