Tras cumplirse un año de su partida física —aunque no espiritual— la Confederación General del Trabajo rindió homenaje al Papa Francisco, el argentino que fuera guía espiritual de la humanidad.
En la casa de los trabajadores y trabajadoras se vivió un momento muy emotivo que contó con el descubrimiento de una placa en el ingreso al edificio y una muestra de imágenes artísticas en su recuerdo.
“No hay trabajadores libres sin sindicatos”. Sus palabras, su misericordia, su obra y su amor por los más humildes de todos los pueblos seguirán guiando nuestras acciones.
