Expresamos nuestra solidaridad con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ante la intervención judicial de 180 días dictada por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
Este absurdo fallo fue firmado por los jueces Víctor Pesino y María Dora González. Cabe recordar que se trata del mismo juez que revocó la cautelar que suspendía 82 artículos de la ley de “Modernización laboral”.
Inmediatamente después de esa resolución, el magistrado obtuvo —¿a cambio?— el trámite formal impulsado por el Poder Ejecutivo para conceder la prórroga de cinco años, ya que próximamente cumplirá 75 años y alcanzará el límite de edad para el ejercicio de sus funciones.
Esta intervención arbitraria, que estará a cargo del abogado Alberto Biglieri, atenta contra la democracia y la autonomía sindical. Desde nuestra organización entendemos que responde a intereses políticos frente a un gremio que resiste los embates de un modelo económico que está destruyendo la industria nacional.
No podemos entenderlo como un hecho individual, sino como otro ataque al conjunto del movimiento obrero organizado.
A la vida interna de los sindicatos la deciden los propios trabajadores.
Buscan disciplinarnos sin que haya todavía tronado el escarmiento.
