Los programas económicos de ajuste no contienen a los 47 millones de habitantes del país: entienden que la Argentina no alcanza para todos y un tercio de la población debe ser excluido en la pobreza y en la miseria.
Los trabajadores de la Patria defendemos la doctrina justicialista que tiende al bien común y a la justicia social, por esa misma razón no podemos naturalizar un modelo de estas características y nos oponemos al marco jurídico para legitimarlo, lo que representa la reforma laboral presentada por el oficialismo.
Al igual que el DNU 70/23 frenado por la Justicia, esta reforma laboral regresiva, entre otras medidas, busca limitar un derecho constitucional como es el derecho a huelga, recortar indemnizaciones, el pago de horas extras, extender la jornada de trabajo y el período de prueba que se traduce en más precarización, renegociar los convenios colectivos de trabajo en pos de flexibilizar toda actividad.
Como manifestó el Consejo Directivo de nuestra central obrera, es indispensable que cada legislador nacional entienda y comprenda la importancia de lo que se va a tratar en el Congreso. Es la hora de que el movimiento obrero organizado por responsabilidad histórica, por la memoria de Rucci y Ubaldini, defienda más que nunca los derechos laborales que tantas vidas nos costó.
El próximo jueves 18 de diciembre a las 15.00 horas vamos a acompañar la movilización convocada por la CGT en contra de la reforma laboral, la primera acción de un plan de lucha que, si los malvados no cejan, hemos de iniciar.
