Manifestamos el más pleno apoyo y acompañamiento a las organizaciones sindicales La Fraternidad y Unión Tranviarios Automotor, frente a las multas exorbitantes impuestas por el Ministerio de Capital Humano, tras haber adherido al Paro General convocado por la Confederación General del Trabajo (C.G.T), el 19 de febrero de 2026.
La conciliación obligatoria (Ley Nro. 14786) que regía en ese entonces para los gremios mencionados, tenía como objeto resolver un reclamo salarial y sectorial.
Sin embargo, la huelga declarada por nuestra entidad superior se basó en la “inminente” violación de derechos individuales y colectivos de trabajo mediante la ley de “modernización laboral”.
En consecuencia, como el paro decretado por la CGT genera otro conflicto con un objeto distinto al sujeto en la conciliación obligatoria, la adhesión de los gremios no modifica la relación o situación previa al conflicto motivado por razones laborales.
Ni La Fraternidad ni la UTA incumplieron con las obligaciones exigidas legalmente durante dicho proceso de conciliación obligatoria.
Como lo expresa la doctrina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no se puede vaciar de contenido a un derecho tan elemental a través de un acto administrativo.
Esta decisión no es más que otro ataque directo al conjunto del movimiento obrero organizado mediante la intimidación. Es el precedente que quiere dejar asentado un gobierno que desprecia al trabajo y al pueblo.
JUVENTUD SINDICAL PERONISTA
